Si hay una película que define perfectamente el concepto de "caos controlado", esa es (1990). Mientras que la mayoría de las secuelas de los años 80 y 90 intentaban repetir la fórmula del éxito de sus predecesoras, el director Joe Dante decidió hacer algo completamente diferente: una sátira anárquica que se burla de sí misma, de Hollywood y de casi todo lo que se cruza en su camino. Del pueblo pintoresco al rascacielos tecnológico
Aquí tienes una propuesta de entrada de blog para , enfocada en resaltar por qué esta secuela se convirtió en una obra de culto tan única y alocada.
La película no se toma en serio y aprovecha cada segundo para criticar el consumismo, la televisión por cable y hasta las reglas absurdas de la primera película (como la famosa discusión sobre qué pasa si un Gremlin come algo mientras cruza una zona horaria diferente). ¿Por qué verla hoy?
Si hay una película que define perfectamente el concepto de "caos controlado", esa es (1990). Mientras que la mayoría de las secuelas de los años 80 y 90 intentaban repetir la fórmula del éxito de sus predecesoras, el director Joe Dante decidió hacer algo completamente diferente: una sátira anárquica que se burla de sí misma, de Hollywood y de casi todo lo que se cruza en su camino. Del pueblo pintoresco al rascacielos tecnológico
Aquí tienes una propuesta de entrada de blog para , enfocada en resaltar por qué esta secuela se convirtió en una obra de culto tan única y alocada. Gremlins 2: La nueva generaciГіn
La película no se toma en serio y aprovecha cada segundo para criticar el consumismo, la televisión por cable y hasta las reglas absurdas de la primera película (como la famosa discusión sobre qué pasa si un Gremlin come algo mientras cruza una zona horaria diferente). ¿Por qué verla hoy? Si hay una película que define perfectamente el